|
|
|
El
arcano número 14, la Templanza, está asociado con el cigoto,
la célula-huevo, con la conciencia celular.
El protagonista de este naipe es un ángel que
está mezclando los líquidos que contienen dos copas, una
dorada y otra plateada, que sostiene en sendas manos. El resultado de
este temple es un fluido como el arco iris. Este es el símbolo
de la concepción, un hecho que aparece como real a partir de
la combinación del material genético del padre y de la
madre que supone la reconciliación de los opuestos y la iniciación
de una nueva octava. Algo nuevo, el hijo, emerge como consecuencia de
esta acción.
Su lectura es la siguiente:
La Templanza significa consideración cuidadosa,
paciencia, moderación, adaptación, compostura, reflexión.
Paciencia uniendo dos opuestos, combinándolos cuidadosamente.
Buen matrimonio. Trabajando en armonía con otros, habilidad directiva.
Algo se está preparando. Gran talento y creatividad. Luchando
por trascendencia a través del trabajo. Alquimia. La unión
de los opuestos refinada por el fuego de la voluntad.
Posición invertida: Desorden, conflicto, mala combinación,
peleas. Posibilidad de naufragio. Desarreglos.
|
|
|