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Igual
que la Papisa, también el Papa está rodeado por dos columnas,
una negra y otra blanca, pero ahora éstas, en vez de pertenecer
al Templo, forman parte de su propio trono. Los dos polos en este nivel
están religados, integrados en una realidad perpetuamente interconectada.
La Religión, cuya cabeza visible es el Papa, es un ejemplo del
proceso de interacción.
El Papa representa el compendio total donde quedan
englobadas las 24 leyes psíquicas propias del nivel planetario.
El Sumo Pontífice, constructor de puentes, es el árbitro
que marca las reglas del juego del Tarot y vela por su cumplimiento
para cristalizar la Triple Octava Cerrada. Para ello organiza sus ideas
haciéndolas aparecer en un sistema racional integrado. En este
sentido, su poder es supremo porque es el único destinado para
descubrir las reglas y sin ellas no hay juego ni jugadores. Una vez
que alguien halla las claves, nadie más puede encontrarlas, sólo
puede haber un Papa al mismo tiempo. Si el Emperador era quien nombraba
las cosas por su verdadero nombre, el Papa es el nombre en sí
mismo, el significado completo, es el representante de la totalidad
psíquica.
Su lectura es la siguiente:
El Sumo Sacerdote o el Papa significa sabiduría,
perseverancia, enseñanzas, consejos equitativos, generosidad
e indulgencia, mansedumbre. Ayuda de los superiores, organización.
La carga que representa al consultante (usted), en la forma de la voz
interior. Dogma.
Posición invetida: Jefe sentencioso, excesivamente crítico,
moralista estrecho de miras, profesor autoritario, teórico limitado,
consejero desprovisto de sentido práctico, carencia de apoyo
espiritual. Inconvencional, ilógico, supersticioso, incapaz de
actuar coherente y racionalmente.
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